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domingo, 16 de septiembre de 2018

La ermita de Sa Creu d'en Ribes en Santa Eulalia del Río (Ibiza)

Patricia Gutierrez (texto y fotografías)

Publicado originalmente en el blog "El mundo del bosque" (entrada original aquí). Agradezco a la autora que me haya dado permiso para reproducir su artículo.







Existe un lugar realmente mágico, especial, y con muchas leyendas que contar referente a su construcción, os quiero hablar sobre la Ermita de Sa Creu den ribes, Cruz de Ribas. situada en la localidad de Santa Eulalia del Río, en Ibiza, Baleares.

Ésta es una de las 4 capillas existentes en la isla, que suelen estar siempre ocultas, y en lugares poco transitados, este lugar de enclave en santa Eulalia es muy conocido sobre todo por los vecinos de la localidad. Los que siempre hemos visitado aunque sea una vez en nuestras vidas. Aunque muchas personas mayores si no tienen que subir para algo en concreto sí que es cierto que evitan su ascenso, porque no es nada fácil. Y entraña sus peligros.

Es un lugar de devoción.. Y se dice que su acceso es toda una penitencia, y ya es una tradición desde su construcción, que todos los días 3 de Mayo, fiestas muy importantes en Santa Eulalia, junto con el primer Domingo de Mayo, se realiza una romería y acceden hasta el pico superior de la montaña, llamado Puig den Ribes, donde encontramos esta Ermita.

Que parece ser, se realiza de una forma muy concreta y muy peculiar: todos quedan abajo, donde existe una piedra con una cruz, o donde se dice que el diablo dejó marca de la huella de su pie, e incluso se dice que esa huella es de un animal.. que yo no he llegado a encontrar.. allí mismo narran la leyenda en torno a su construcción y en la roca, dejan ofrendas de flores y plantas, e incluso muchos de ellos se descalzan dejando allí sus zapatos, para subir, que no me lo quiero ni imaginar.. y una vez arriba rodean la capilla, dejan ofrendas y el sacerdote que pronuncia el sermón, pasa el rosario.. es increíble, cómo que tras la leyenda, viene toda una tradición.

La ermita está muy cerquita del pueblo, está concretamente en el barrio de las escuelas, que quien pregunte por el, le será muy fácil encontrarlo, y en uno de sus costados, ya accediendo a las montañas, encontramos un cartelillo pequeño, que indica el acceso a través de la montaña, hasta arriba, a unos 218 metros de altura. Se suele tardar entre 20 y 30 minutos hasta llegar a ella y quien haga el acceso que es toda una anécdota a través de la montaña, lo podrá realizar mediante un camino ya marcado, no hay perdida, pero os recomiendo por supuesto, llevar agua, algo para picar, si quieren, porque una vez que llegamos arriba, es un lugar precioso, para meditar, rezar, descansar, relajarse.. y desconectar del estrés del día a día en los pueblos.

Este lugar si miramos desde ciertos puntos del pueblo, lo veremos desde abajo, ya que podemos apreciar el camino, y algo blanco arriba en la cima.

Yo desde mi casa puedo observarlo, y eso me encanta. Es para mí cómo un lugar de magia y protección.

Esta rodeado de pinos, y su montaña, está formada por piedras calizas compactas.. de la época del Jurásico, que me resulta un tema muy interesante, y que a veces no prestamos atención..

Bien, una vez que estamos arriba, es por un lado gratificante, porque ya no tienes que acceder más, y porque encuentras aquella mini capilla, ermita, en medio del la naturaleza, en el bosque, rodeada de pinos y con unas vistas maravillosas de todo el pueblo… el mar.., os podéis imaginar...

Esta capilla, es simple, pequeña, de unos 4 por 5 metros, por un lado está el vestíbulo, en el que
encontramos como unos muros que hacen la función de bancos, hay que decir que todos los materiales que utilizaron para su construcción son completamente naturales, son piedras calizas con arcilla, y en ellos podemos observar muchas libretas y agendas, que ya por costumbre, todos los que accedemos en el lugar, siempre sueles escribir algo, y de verdad que lees verdaderas solicitudes, de sobretodo gente que pide un granito de esperanza ante cualquier mal momento e incluso enfermedades.. que te ponen los pelos de punta, siempre hay bolígrafos allí, y cómo anécdota, fijaros, tengo una amiga que cuando va.. me llama si ve un escrito mío, me dice… ¿has estado verdad? O sea que son concurridas esas agendas en ese lugar tan especial… también en el lugar hay velas encendidas, que nunca son apagadas por la gente, es un lugar muy respetado y por otro lado tenemos una cúpula con más altura, que se puede apreciar desde fuera, que es donde está la capilla, en la que podemos contemplar una cruz negra de madera de 1 metro de altura con la imagen de la virgen, con un niño y otra representación que se dice que es el demonio.. allí también podemos ver, velas, muchísimas cartas, fotos, todo tipo de devociones, póster referentes a vírgenes, y monedas, junto con flores.. es realmente precioso. Hasta muletas se han llegado a ver, puede ser que por milagrosas curaciones.. Y está muy bien conservado, el respeto es muy importante en estos lugares de devoción. 

Hay una costumbre que se dice que nunca nunca te llevarás nada de allí, y sí es así, es mejor que acabes por devolverlo a su lugar… y que cuando queremos hacer una petición, deberemos de: para solicitar algo, primero dejarle algo a cambio.. sí no, no será efectivo, y sí, este deseo o petición se cumple.. volver, y dejar de nuevo algo en agradecimiento.

Ahora, ya nos vamos a su construcción porque con ello volvemos a las leyendas, y en ella, cómo os comentaba el diablo está presente.. sobre el siglo 19, se cuenta que un leñador llamado Ribas, Pep de Ribas, realizaba su trabajo talando árboles en la zona, en un momento de descanso, y abatimiento, apareció un señor, que le ofreció su ayuda, este comenzó a talar los árboles de la zona sin apenas ni un suspiro, e inclusive Ribas pensaba que podría ser una ensoñación, o más bien el demonio, porque no era muy normal lo que estaba contemplando.. Comenzó a sentir una mala sensación e incluso cuando le miraba le veía los ojos en blanco, sobre todo cuando le vio comer de una taza, insectos, arañas, lagartijas.. y vio que debajo de sus ropajes le salía una cola.. Entonces, comenzó a rezar y sacó su rosario y el demonio se marchó rápidamente y dicen que desapareciendo de la localidad para siempre.. y Pep d´en Ribes mando construir esta ermita, mientras que quedó bastante mal psicológicamente..

También se cuenta que ofreció su alma al mismo desconocido, al diablo, y viendo tal percance fue a rezarle a la virgen para que le protegiera, y en conmemoración le construyó la capilla.

La otra es que sus dos hijos accedieron a cortar leña al Puig den Ribas, uno de ellos no había cortado
ni un árbol porque estaba con resaca y su hermano mosqueado comenzaron a discutir con el percance que este le cortó la cabeza con un hacha, su padre al enterarse de lo ocurrido calló en enfermedad y antes de perecer, solicitó que en el lugar del acontecimiento y donde había sido enterrado el hijo fallecido se levantara una capilla, y así fue.

E incluso se dice que estos dos hermanos, en su disputa comenzaron a dar 7 vueltas, a la ermita, y en la séptima se olvidaron del porque de su riña… y como tradición esto sí que es completamente cierto cuando accedemos al lugar siempre lo hacemos damos siete vueltas a la ermita a la inversa, solicitando simplemente la buenaventura… o antes escribes tu deseo y luego das las 7 mágicas vueltas de la leyenda de los dos hermanos.

Como anécdota para terminar el padre de una amiga mía, vecino de la zona, junto con otros amigos suyos payeses han llegado a comentar que han visto una sombra enorme negra, dando vueltas a esta ermita, claro que ninguno quiere hablar de ello…

Os dejo el enlace de mi participación en el programa de Inca Radio en Mallorca en el programa de La Realidad Oculta, de mi compañero del Misterio Jose María Ibañez Gandía, con el que colaboro desde esta temporada (temporada 2015) y a quien doy las gracias por pedirme esta colaboración:
La Realidad Oculta Sa Creu D´en Ribes


miércoles, 20 de abril de 2011

La Danza de la Luna


Por Josep Riera

El ballador ibicenco, con sus grandes saltos, está interpretando, seguramente sin saberlo, un ritual idéntico al practicado por numerosos pueblos de la antigüedad: una danza guerrera. La mujer, a su vez, deslizándose suavemente como si patinara y con sus manos en postura oferente, se identifica con una diosa antigua o con la misma luna. El ball pagès es, pues, mucho más que una hermosa manifestación de nuestra cultura y de nuestro folclore popular: es una reliquia viva de remotas danzas rituales. Esas arcaicas danzas rituales se realizaban en honor de un dios o de una diosa, buscando la protección de los poderes y fuerzas de la naturaleza.

La antigua diosa de Eivissa y de Cartago era Tanit, que personificaba la luna. En advocaciones más antiguas era la Astarté de los fenicios, la Ishtar cananea, la Isis egipcia, la Artemisa griega o la Diana romana. Para todos los pueblos antiguos, la luna tuvo categoría sagrada. Ni siquiera el cristianismo escapó de esa poderosa influencia: la misma Virgen María, en su advocación de Inmaculada, posee entre sus atributos una luna en fase creciente.

LAS FASES DE LA LUNA

Que las antiguas danzas ibicencas son de origen lunar lo indican claramente los movimientos de la mujer en bailes como sa llarga o sa curta. Entre los grandes saltos del danzante varón, la mujer se muestra de frente (luna llena). De improviso, gira noventa grados, enseñando sólo la mitad de su figura (cuarto menguante). Al igual que la luna en el cielo, la mujer va describiendo una curva. Al final de la misma, gira 180 grados y muestra su otra mitad (cuarto creciente). Y así una y otra vez, hasta el final del baile. Con el peculiar detalle añadido que nunca vuelve la espalda al hombre que baila ante ella. Otra danza típica de nuestro folclore, ses dotze rodades, representa esas mismas doce vueltas que la luna da alrededor de la tierra en el transcurso del año. Esta danza, tradicional en bodas o compromisos nupciales, a veces se baila con solamente nueve rodades, otra alusión a la luna y a la fertilidad femenina: son nueve los ciclos, los meses lunares necesarios para la gestación de un ser humano.

DANZA GUERRERA

Algunos investigadores defienden, asimismo, que nuestro ball pagès es, además de un arcaico ritual en honor de la diosa de la noche, una danza guerrera. Estudiosos como el malogrado Daniel Escandell (que falleció en 1997, sin que sus valiosos trabajos e investigaciones hayan tenido hasta ahora el reconocimiento y atención oficial que sin duda merecen), afirman que el origen de estas danzas guerreras puede situarse en Armenia o en el Cáucaso, basándose en el carácter oriental de parte de la cultura pitiusa. En Rusia, por ejemplo, se conoce el "baile del tamboril", el más antiguo del que se tiene noticia, con más de tres mil años de existencia probada. Este baile, original del Kurdistán y danza guerrera del belicoso pueblo kurdo, es prácticamente idéntico al ibicenco: los cosacos bailan a grandes saltos, adornados con espadas y dagas en pecho y cintura, mientras que las mujeres se deslizan suavemente. La única diferencia notable es la vestimenta. La cadencia de ese baile es parecida a la de la llarga ibicenca y el tambor que utilizan para los redobles es idéntico al nuestro.

Si antiguo y enigmático es el ball pagès, no lo son menos los instrumentos musicales, las canciones y el redoble. Podríamos extendernos largamente en torno a dichos instrumentos, pero vamos a comentar solamente uno: la xeremia. Es un curioso doble clarinete de caña, llamado también reclam de xeremies o xeremia doble. En ningún pueblo de Europa aparece este instrumento. En cambio, era conocido perfectamente por los antiguos egipcios, que lo denominaban mait. No sólo su forma, sino que también su decoración, sus grabados o brodats, son idénticos. No hay que olvidar que Bes, el genio-dios egipcio que dio nombre a Eivissa, es originario asimismo de Egipto, donde se le rendía culto doméstico como protector de la infancia y de la fertilidad y como dios de la música y de la danza. Posteriormente, los griegos lo asemejarían a su semi-dios Pan.

Queda, como decimos, mucho por analizar en torno al riquísimo folclore ibicenco: las cansons, las gloses, el enigmático "yeu, yeu...", las caramelles... el milenario aislamiento de Eivissa ha hecho que la isla sea lo más parecido a un museo viviente de estas manifestaciones del arte y del sentir popular. No pocos musicólogos, al oír las canciones ibicencas, han afirmado encontrarse ante un fósil viviente.

En este pequeño comentario no podemos olvidarnos tampoco de la tradición de los bailes en las explanadas junto a pozos y fuentes, afortunadamente recuperada en los últimos años. Cada pozo tiene un día señalado, durante el cual se celebra la fiesta. Estos días coinciden en muchos pueblos de la isla y, curiosamente, las ballades tienen siempre lugar en los meses de verano. Son fiestas que proceden también de una tradición muy antigua, con raíces muy anteriores a las catalanas. Una vez más, se trata de ritos relacionados con ceremonias y creencias mágicas (en este caso, la adoración de las fuerzas de la naturaleza y los genios o ninfas de las aguas), tan viejos casi como la humanidad misma.