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domingo, 16 de septiembre de 2018

La ermita de Sa Creu d'en Ribes en Santa Eulalia del Río (Ibiza)

Patricia Gutierrez (texto y fotografías)

Publicado originalmente en el blog "El mundo del bosque" (entrada original aquí). Agradezco a la autora que me haya dado permiso para reproducir su artículo.







Existe un lugar realmente mágico, especial, y con muchas leyendas que contar referente a su construcción, os quiero hablar sobre la Ermita de Sa Creu den ribes, Cruz de Ribas. situada en la localidad de Santa Eulalia del Río, en Ibiza, Baleares.

Ésta es una de las 4 capillas existentes en la isla, que suelen estar siempre ocultas, y en lugares poco transitados, este lugar de enclave en santa Eulalia es muy conocido sobre todo por los vecinos de la localidad. Los que siempre hemos visitado aunque sea una vez en nuestras vidas. Aunque muchas personas mayores si no tienen que subir para algo en concreto sí que es cierto que evitan su ascenso, porque no es nada fácil. Y entraña sus peligros.

Es un lugar de devoción.. Y se dice que su acceso es toda una penitencia, y ya es una tradición desde su construcción, que todos los días 3 de Mayo, fiestas muy importantes en Santa Eulalia, junto con el primer Domingo de Mayo, se realiza una romería y acceden hasta el pico superior de la montaña, llamado Puig den Ribes, donde encontramos esta Ermita.

Que parece ser, se realiza de una forma muy concreta y muy peculiar: todos quedan abajo, donde existe una piedra con una cruz, o donde se dice que el diablo dejó marca de la huella de su pie, e incluso se dice que esa huella es de un animal.. que yo no he llegado a encontrar.. allí mismo narran la leyenda en torno a su construcción y en la roca, dejan ofrendas de flores y plantas, e incluso muchos de ellos se descalzan dejando allí sus zapatos, para subir, que no me lo quiero ni imaginar.. y una vez arriba rodean la capilla, dejan ofrendas y el sacerdote que pronuncia el sermón, pasa el rosario.. es increíble, cómo que tras la leyenda, viene toda una tradición.

La ermita está muy cerquita del pueblo, está concretamente en el barrio de las escuelas, que quien pregunte por el, le será muy fácil encontrarlo, y en uno de sus costados, ya accediendo a las montañas, encontramos un cartelillo pequeño, que indica el acceso a través de la montaña, hasta arriba, a unos 218 metros de altura. Se suele tardar entre 20 y 30 minutos hasta llegar a ella y quien haga el acceso que es toda una anécdota a través de la montaña, lo podrá realizar mediante un camino ya marcado, no hay perdida, pero os recomiendo por supuesto, llevar agua, algo para picar, si quieren, porque una vez que llegamos arriba, es un lugar precioso, para meditar, rezar, descansar, relajarse.. y desconectar del estrés del día a día en los pueblos.

Este lugar si miramos desde ciertos puntos del pueblo, lo veremos desde abajo, ya que podemos apreciar el camino, y algo blanco arriba en la cima.

Yo desde mi casa puedo observarlo, y eso me encanta. Es para mí cómo un lugar de magia y protección.

Esta rodeado de pinos, y su montaña, está formada por piedras calizas compactas.. de la época del Jurásico, que me resulta un tema muy interesante, y que a veces no prestamos atención..

Bien, una vez que estamos arriba, es por un lado gratificante, porque ya no tienes que acceder más, y porque encuentras aquella mini capilla, ermita, en medio del la naturaleza, en el bosque, rodeada de pinos y con unas vistas maravillosas de todo el pueblo… el mar.., os podéis imaginar...

Esta capilla, es simple, pequeña, de unos 4 por 5 metros, por un lado está el vestíbulo, en el que
encontramos como unos muros que hacen la función de bancos, hay que decir que todos los materiales que utilizaron para su construcción son completamente naturales, son piedras calizas con arcilla, y en ellos podemos observar muchas libretas y agendas, que ya por costumbre, todos los que accedemos en el lugar, siempre sueles escribir algo, y de verdad que lees verdaderas solicitudes, de sobretodo gente que pide un granito de esperanza ante cualquier mal momento e incluso enfermedades.. que te ponen los pelos de punta, siempre hay bolígrafos allí, y cómo anécdota, fijaros, tengo una amiga que cuando va.. me llama si ve un escrito mío, me dice… ¿has estado verdad? O sea que son concurridas esas agendas en ese lugar tan especial… también en el lugar hay velas encendidas, que nunca son apagadas por la gente, es un lugar muy respetado y por otro lado tenemos una cúpula con más altura, que se puede apreciar desde fuera, que es donde está la capilla, en la que podemos contemplar una cruz negra de madera de 1 metro de altura con la imagen de la virgen, con un niño y otra representación que se dice que es el demonio.. allí también podemos ver, velas, muchísimas cartas, fotos, todo tipo de devociones, póster referentes a vírgenes, y monedas, junto con flores.. es realmente precioso. Hasta muletas se han llegado a ver, puede ser que por milagrosas curaciones.. Y está muy bien conservado, el respeto es muy importante en estos lugares de devoción. 

Hay una costumbre que se dice que nunca nunca te llevarás nada de allí, y sí es así, es mejor que acabes por devolverlo a su lugar… y que cuando queremos hacer una petición, deberemos de: para solicitar algo, primero dejarle algo a cambio.. sí no, no será efectivo, y sí, este deseo o petición se cumple.. volver, y dejar de nuevo algo en agradecimiento.

Ahora, ya nos vamos a su construcción porque con ello volvemos a las leyendas, y en ella, cómo os comentaba el diablo está presente.. sobre el siglo 19, se cuenta que un leñador llamado Ribas, Pep de Ribas, realizaba su trabajo talando árboles en la zona, en un momento de descanso, y abatimiento, apareció un señor, que le ofreció su ayuda, este comenzó a talar los árboles de la zona sin apenas ni un suspiro, e inclusive Ribas pensaba que podría ser una ensoñación, o más bien el demonio, porque no era muy normal lo que estaba contemplando.. Comenzó a sentir una mala sensación e incluso cuando le miraba le veía los ojos en blanco, sobre todo cuando le vio comer de una taza, insectos, arañas, lagartijas.. y vio que debajo de sus ropajes le salía una cola.. Entonces, comenzó a rezar y sacó su rosario y el demonio se marchó rápidamente y dicen que desapareciendo de la localidad para siempre.. y Pep d´en Ribes mando construir esta ermita, mientras que quedó bastante mal psicológicamente..

También se cuenta que ofreció su alma al mismo desconocido, al diablo, y viendo tal percance fue a rezarle a la virgen para que le protegiera, y en conmemoración le construyó la capilla.

La otra es que sus dos hijos accedieron a cortar leña al Puig den Ribas, uno de ellos no había cortado
ni un árbol porque estaba con resaca y su hermano mosqueado comenzaron a discutir con el percance que este le cortó la cabeza con un hacha, su padre al enterarse de lo ocurrido calló en enfermedad y antes de perecer, solicitó que en el lugar del acontecimiento y donde había sido enterrado el hijo fallecido se levantara una capilla, y así fue.

E incluso se dice que estos dos hermanos, en su disputa comenzaron a dar 7 vueltas, a la ermita, y en la séptima se olvidaron del porque de su riña… y como tradición esto sí que es completamente cierto cuando accedemos al lugar siempre lo hacemos damos siete vueltas a la ermita a la inversa, solicitando simplemente la buenaventura… o antes escribes tu deseo y luego das las 7 mágicas vueltas de la leyenda de los dos hermanos.

Como anécdota para terminar el padre de una amiga mía, vecino de la zona, junto con otros amigos suyos payeses han llegado a comentar que han visto una sombra enorme negra, dando vueltas a esta ermita, claro que ninguno quiere hablar de ello…

Os dejo el enlace de mi participación en el programa de Inca Radio en Mallorca en el programa de La Realidad Oculta, de mi compañero del Misterio Jose María Ibañez Gandía, con el que colaboro desde esta temporada (temporada 2015) y a quien doy las gracias por pedirme esta colaboración:
La Realidad Oculta Sa Creu D´en Ribes


viernes, 3 de mayo de 2013

EL SANTUARIO DE PORTALS VELLS



JOSÉ MARÍA IBÁÑEZ

Frente al mar, atravesando un camino entre las rocas encontramos el Santuari de la Mare de Dèu de Portals Vells; una cueva a la que se accede cruzando por uno de sus tres grandes portales. Históricamente se dice que la cueva es artificial, producto de las extracciones de piedras que se utilizaron para la edificación de la Catedral de Mallorca.

LEYENDA DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN

Cuevas de Portals Vells (Mallorca)
(Foto: horrach.blogspot.com)


Según la leyenda, en el siglo XV, unos navegantes genoveses se vieron sorprendidos en alta mar por un fuerte temporal. Ante el peligro inminente de morir ahogados, el capitán y su tripulación prometieron ante la imagen de la Virgen María que siempre viajaba con ellos, que si conseguían llegar sanos y salvos a tierra firme, le construirían en su honor una capilla en el lugar donde lograran desembarcar.

La tormenta cesó y lograron alcanzar la orilla en la zona de Portals Vells,  tallaron un altar donde, tal como habían prometido, depositaron la imagen de la Virgen. A finales del mismo siglo, gracias al trabajo de un grupo de artesanos locales, un segundo altar fue incorporado a la cueva, y el oratorio se convierte en un importante lugar de culto; al principio para marineros y pescadores, pero pronto acaba siendo un importante lugar de peregrinación para los habitantes de la zona y sus alrededores.

Oratorio de Portals Nous
(Foto: olemallorca.com)
Tiempo después, la imagen es trasladada en distintas ocasiones a una capilla de la cercana localidad de Calviá, pero, como ha sucedido en tantas otras leyendas protagonizadas por distintas imágenes de vírgenes, cada vez que la sacaban de la cueva, misteriosamente, volvía a aparecer sobre el altar donde la habían depositado originalmente los marineros genoveses.
Definitivamente, nos narra la historia, en 1866, la imagen es trasladada a la nueva iglesia parroquial edificada en la vecina localidad de Portals Nous; donde permanece en la actualidad.

¿ENCLAVE TEMPLARIO?

Pero no acaba aquí la historia de este enigmático enclave. Para el investigador alemán Franjo Terhart (El Tesoro Templario), tanto el altar como la pila de agua bendita, excavados en la cueva le recuerdan "a la iglesia de los templarios de Saint Nectaire, en una cueva del macizo central. Pero quizá solo la redescubrieron  y colocaron la estatua de la Virgen en el nicho, cuyas dimensiones coinciden exactamente con las que encontré en el templo subterráneo de Normandía".

El escritor teutón también se pregunta el motivo por el cual unos simples marinos genoveses grabaron en el interior de la cueva unos misteriosos símbolos, muy parecidos a los que él ha encontrado durante sus investigaciones en determinadas iglesias templarias

Altar interior de la cueva
(Foto: horrach.blogspot.com)
Efectivamente, un Sol, una Luna, ruedas solares y una intrigante cabeza adornan la pared por encima del altar de la Virgen: "Todo el conjunto tiene un aspecto pagano, al menos herético. ¿LLevaron a cabo en este lugar sus iniciaciones secretas como por ejemplo, en otro lugar de la Bove des Chevaliers, en Normandía? ¿Y qué significado tuvo entonces el nicho sobre el que sobresale una cabeza grabada en piedra?"

Respondiendo a las preguntas de Franjo Terhart. No sería de extrañar que los templarios utilizaran la cueva para sus rituales y reuniones secretas, algo que ya ocurrió en la Cova de Sant Martí (Alcudia, en la zona norte de Mallorca), de la que hablaremos largo y tendido en un próximo artículo. 

Y en cuanto a la cabeza grabada en la parte superior del altar de la Virgen, podría tratarse de un Baphomet, la cabeza que aparece en muchos enclaves pertenecientes a la Orden de los Caballeros Templarios.

Un enigma más de nuestra historia.

El misterio de la torre de Ses Ànimes

Por Amado Carbonell Santos

Los lugares de leyenda son puntos geográficos donde el misterio que les rodea, aumenta a medida que avanza su historia a lo largo del propio tiempo. Uno de estos enclaves es la torre de vigilancia que se encuentra sobre el acantilado de la punta de Es Verger, situado entre las poblaciones mallorquinas de Estellencs y Banyalbufar. Esta torre fue construida a lo largo del año 1579 sobre el emplazamiento de una vieja barraca de vigilancia, por orden del alcalde de Banyalbufar de la época, Don Teseo Valentí.

Dicha construcción estaba destinada a realizar la función de transmitir los avisos de ataque marítimo por parte de los ejércitos enemigos y piratas. Las alertas se realizaban mediante humo durante el día y con fuego durante las horas nocturnas, de este modo observaban las advertencias que se emitían desde la torre de Na Popia sobre el monte más alto de la isla Dragonera, y los transmitía hacia las torres de Trinidad (en la costa de Valldemossa, la de Pedrissa (en los acantilados de Deià) y finalmente a la torre de Sa Pedrissa (situada sobre el puerto de Sóller).

Foto: Archivo Amado Carbonell
En la torre, únicamente habitaban los dos vigías que realizaban las rondas de vigilancia, y hasta el siglo XVII no contaron con artillería de poco calibre para realizar disparos de corta distancia, a modo de aviso y defensa. Al finalizar la vida útil de dicha construcción como punto estratrégico de vigilancia, el gobierno español decidió venderlo en una subasta el día 24 de agosto de 1875, siendo adquirida por Don Francisco Manuel de los Herreros, que actuaba en nombre del Archiduque Luis Salvador de Austria, dejándola en herencia a sus descendientes.

Según al archiduque, en su publicación dedicada a las Islas Baleares, titulada Die Balearen, describe esta zona como: "La torre de Es Verger es el mejor panorama de toda la costa de la isla de Mallorca". 

El municipio de Banyalbufar está trabajando para que vuelva a ser un monumento histórico de carácter público, pasando a estar a cargo de la supervisión del propio ayuntamiento municipal y del Govern Balear. 

Durante el verano de 1995, fue restaurada tras haber sufrido durante siglos el desgaste de las inclemencias del tiempo, dejando las piedras de sus muros desprovistas de la argamasa que las sostenía. Sus dimensiones no son muy grandes, pero son suficientes para cobijar a los dos vigías que estaban de guardia de las inclemencias del tiempo, y del fuerte viento del Norte que golpea la sierra de Tramuntana. Tiene 4,78 metros de diámetro por 2,70 metros de altura desde el suelo de la zona baja hasta el suelo de la zona superior. Teniendo ésta una zona de tejado en forma de parapeto que reposa sobre un armazón de madera, elevado a 2,50 metros desde el suelo a la zona alta.

Foto: Archivo Amado Carbonell
A lo largo de su historia, muchos sucesos acaecidos en el lugar, como suicidios, asesinatos, combates, desapariciones y avistamientos de extrañas luces sobrevolando la zona, han hecho que la torre fuese conocida por toda la comarca como Sa Torre de ses Animes (La Torre de las Almas). Muchos testigos afirmaron en su momento, que habían presenciado diversas apariciones y espectros mientras paseaban por el camino sin asfaltar, que une  los municipios de Estellencs y Banyalbufar.

Incluso personal militar de la Falange, que habían establecido  su base en el pueblo, y que estaban realizando guardias en las almenas de la torre durante la Guerra Civil Española, informaron a sus superiores que habían presenciado como una mujer se lanzaba desde la punta del acantilado hacia el mar, junto a la base de la propia torre. En el momento en que se asomaron para ver donde había caído, la luz de sus linternas revelaron que no había ningún resto del cuerpo de la mujer, únicamente divisaron las olas rompiendo sobre las rocas de la costa.

Otros contaban que habían visto niños vestidos con trajes de época y de apariencia translúcida, que entraban en la torre atravesando los muros delante de sus propios ojos. Y aunque el oficial al mando relacionaba estos sucesos con el cansancio producido por las largas guardias a las que estaban sometidos, los testigos estaban seguros de lo que habían observado durante su guardia en Es Verger.

Pero el relato más escalofriante, fue expuesto por uno de los soldados falangistas que fue alertado por un falso aviso de desembarco por parte del ejército republicano, durante la madrugada del viernes 28 de agosto de 1936. Según contaba, se encontraba de píe delante de la entrada de la torre, observando como la luna iluminaba el camino y las escaleras que dan acceso a la explanada de la carretera, mientras encendía un cigarrillo. Su atención se centró en una mujer vestida con ropas blancas que caminando se acercaba a los primeros escalones. 

En un primer instante le dio el alto desde el final de la escalera, pero la misteriosa figura hizo caso omiso a sus advertencias comenzando a ascender lentamente. No dudó en desenfundar su arma y volviendo a darle al alto apuntó con su cañón hacia ella. Aún así la mujer no se detuvo, y estando ya a pocos metros, el soldado apuntó a la cabeza de la dama abriendo fuego en dos ocasiones, sin causar ningún daño, las balas atravesaban sin dificultad aquel rostro translúcido.

Foto: Archivo Amado Carbonell
Finalmente, paralizado por el miedo soltó la pistola mientras apoyaba su espalda contra la pared, sintiendo como aquel ser atravesaba su cuerpo hasta desaparecer entre los muros de la torre. Los vigías que estaban arriba, tras escuchar los disparos, bajaron y hallaron a su compañero apoyado en la pared temblando, con el rostro desfigurado y balbuceando.

Historias y leyendas como ésta, se han seguido sucediendo en este misterioso y pintoresco lugar hasta el día de hoy, donde los turistas que visitan la isla acuden para inmortalizar las impresionantes puestas de sol que se observan desde su privilegiada geografía. Siendo tal su fama de torre encantada, que incluso el grupo musical barcelonés "Trobar de Morte", le dedicó una canción en su disco "Reverie" editado en el año 2006. El tema se titula "Atalaya de Ses Ànimes".

Como colaborador de "La Realidad Oculta", programa que se emite en Radio Balear, presentado y dirigido por mi buen amigo José María Ibáñez, decidí comprobar en primera persona la veracidad de esos mitos y leyendas, transmitidos de generación en generación, para en un futuro próximo dedicar un espacio radiofónico a éste misterioso enclave de nuestra isla. 

Elena Mora durante la investigación
Foto: Archivo Amado Carbonell
La madrugada del jueves 20 de diciembre de 2012 en compañía de dos amigos seguidores de dicho programa radiofónico, Elena Mora y Juan Ramón Pons, montamos los sistemas de registro de audio, vídeo y sistemas de movimiento, en la zona de la explanada que da acceso a los escalones que suben hasta la torre. Durante veinte minutos, dejamos los equipos grabando a la intemperie, esperando obtener algún registro positivo de imagen o de sonido.

Tras este primer contacto del grupo con la zona, decidimos ascender hasta la portezuela de entrada a la torre para realizar una sesión de preguntas, intentando establecer un contacto con los actuales moradores del lugar, realizando un total de nueve preguntas, dejando entre ellas un espacio de tiempo de un minuto, esperando poder registrar alguna posible respuesta.

Durante la sesión, Elena y Juan Ramón, estaban atentos al control de la cámara de vídeo que registraba todo el proceso. Al dar por terminada la sesión, recogimos el equipo y nos pusimos en marcha, bajando de nuevo los escalones mientras comentábamos las experiencias que habíamos vivido en el transcurso de la noche entre aquellos fríos muros.

Juan Ramón Pons preparando la cámara de vídeo
Foto: Archivo Amado Carbonell
Las sensaciones vividas por los tres fueron prácticamente similares, una sensación de paz y tranquilidad nos inundó a todos cuando encendimos las velas y pusimos en marcha la grabadora. Fue una impresión tan agradable, que por un instante llegamos a compararlo con la calidez de la sala de estar de nuestros hogares.

Pocos instantes después de llegar a casa, escuché las grabaciones obtenidas durante la sesión de preguntas a través de mi ordenador. En los primeros instantes únicamente se escuchaba mi propia voz mientras hablaba, pero al llegar a la quinta pregunta, la voz de una niña decía de forma muy sutil: "Tengo frío..." Tuve que reproducirla varias veces para poder entenderla correctamente. Seguí oyendo la grabación y casi al final de la misma, un sonido que se podría asociar al de aviones con motor de pistones en vuelo picado, o el silbido de las bombas mientras caían, salía de los altavoces de mis auriculares, dejándome perplejo durante algunos instantes.

El hecho de escuchar esta última psicofonía, me llevó a indagar aún más en la historia del municipio de Banyalbufar  durante la época de la guerra, y hallé algunos textos donde se describía como algunos aviones sobrevolaron la zona norte de la isla durante la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, buscando entre la inmensidad de la noche buques enemigos, que pudieran llegar a desembarcar tropas en las faldas de los acantilados. Incluso en algunas ocasiones, habían llegado a hundir algunos de esos buques con ataques directos desde sus posiciones de rastreo.


La experiencia vivida en grupo fue muy satisfactoria, y agradezco a Elena  y a Juan Ramón que me acompañasen durante aquella noche. Pero necesitaba realizar una investigación del lugar desde otro punto de vista, necesitaba ir de madrugada a Sa Torre de Ses Ànimes, a solas. Unos días más tarde, concretamente la madrugada del jueces 27 de diciembre de 2012 cargué en la mochila una cámara fotográfica digital, un sensor de movimiento y dos grabadoras (una digital y la otra analógica).


Subí al coche y emprendí el camino hasta llegar a la torre una vez más. La luna estaba casi en su fase llena y alumbraba perfectamente la carretera. En el instante que llegué a la zona del aparcamiento, la figura de la torre se alzaba en la penumbra y el camino estaba perfectamente iluminado, haciendo casi innecesaria la utilización de la linterna hasta llegar a la portezuela. Debo confesar que aquel lugar cambia radicalmente cuando se visita de noche, pues teniendo como única compañía la luz de mi linterna, la sugestión y el subconsciente pueden hacernos pasar un mal rato.


Para mi sorpresa, el interior de la torre estaba completamente iluminado por una tenue luz rojiza, lo cual me hizo pensar en un primer momento que tal vez podría haber alguien en el interior. Sigilosamente me acerqué hasta la entrada y pregunté si había alguien. No obtuve respuesta alguna, entré y revisé la zona. Estaba completamente solo...
Amado Carbonell, preparando el equipo técnico antes
de iniciar la investigación. Foto: Archivo Amado Carbonell

Esta vez, la sensación que tuve al entrar no fue la misma que la primera visita, pues me sentía observado por un sinfín de miradas que me llegaban hasta lo más profundo de mi ser. Y aunque estaba muy incómodo entre aquellas paredes tenía que realizar aquella sesión de preguntas. Necesitaba saber más.


Coloqué las dos grabadoras en el suelo, dejando entre ellas una distancia aproximada de unos dos metros. La sesión de preguntas realizada fue idéntica a la que realicé durante la sesión del día 20 de diciembre, dejando el mismo espacio de tiempo de un minuto entre ellas. He de destacar que durante la grabación de las preguntas, una figura oscura cruzó de forma perpendicular las escaleras de acceso, haciendo que por unos instantes perdiera la concentración de la tarea que estaba realizando.


Torre des Verger con el Archiduque Luis Salvador
en la parte superior derecha
Foto: Archivo Municipal de Banyalbufar
Una vez terminé de preguntar, recogí las grabadoras del suelo y bajé hasta la zona donde había visto cruzar a la extraña sombra, dejando las grabadoras sobre uno de los escalones y realizando nuevamente otra batería de preguntas. De nuevo, la sensación de sentirme observado me alertaba, haciéndome sentir todavía más incómodo que antes. Al acabar, me acerqué al coche con ganas de emprender el camino de regreso a casa. La sensación de intranquilidad me acompañó durante todo el trayecto de regreso, hasta casi llegar a la puerta de mi vivienda.

Sin esperar ni un instante, conecté el ordenador y la grabadora digital para escuchar lo que podría haber grabado. Es curioso que igual que las grabaciones efectuadas días anteriores, quedó registrada una psicofonía tras efectuar la quinta pregunta. En este caso se trataba de una mujer que con un tono de llanto decía: "No hay..." En la grabadora analógica también quedó grabada esta voz, pero a través del archivo digital se pueden distinguir mejor las palabras del sonido de fondo, siento este sonido más nítido y entendible.

Tras vivir estas experiencias en primera persona, puedo decir que la zona que rodea la Torre de Ses Ànimes, e incluso la propia torre, tiene su nombre bien merecido; pues la leyenda se hace patente desde que ponemos el pie en ella y nuestro corazón se encoje al asomarse en el abismo de lo desconocido.

FUENTES HISTÓRICAS:


  • Banyalbufar, guía de passeig. Serie nº 06. Editado por el Govern de les Illes Balears.
  • Banyalbufar a l´ombra de la falange. Autor: Benet Albetí. Edición: Documenta Balear.
  • Banyalbufar i la seba historia. Editado por el Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Banyalbufar.

Los moradores de Bellver

Por Amado Carbonell Santos


Fuente: la alcazaba.com
En los instantes siguientes a la puesta del Sol, las sombras inundan los muros del Castillo de Bellver. Las escaleras de caracol descienden hacia la penumbra, sin saber muy bien a donde conducen, únicamente el último peldaño revelará que se esconde tras la negrura de la noche…

Son muchos los vigilantes y trabajadores del Castell de Bellver que han afirmado escuchar pasos junto a la estancia donde estuvo preso  Jovellanos, o sentir el tacto frío de una mano sobre su hombro junto a las ánforas del museo greco-romano.

Las historias y leyendas que rondan la historia del Castillo de Bellver, comienzan desde el momento que el Rey Jaime II, creía que los fantasmas de sus antepasados y los soldados moriscos le perseguían. Tal era el temor que tenía de esos espectros que tanto le atormentaban, que mandó construir el Castillo sobre la colina de Bellver en el año 1309, donde su figura inconfundible domina toda la ciudad y la bahía de Palma. El propio rey Jaime II ordenó construir la torre del homenaje, separada del edificio principal por un simple puente de piedra, el cual podría ser destruido para que los ejércitos moriscos no pudieran llegar hasta él y disponer de agua y provisiones hasta que llegasen los refuerzos.

Esta fortaleza de planta circular, fue ideada principalmente como residencia real, pero el tiempo en su transcurso hizo que su función fuese la de un refugio de la corte y una prisión inexpugnable.

Cientos de soldados de las guerras napoleónicas fueron tomados como prisioneros y pasaron sus últimos años entre sus muros, sufriendo terribles tormentos y torturas de mano de sus carceleros, hasta que se volvían locos o morían de dolor bajo el yugo del látigo y el hierro incandescente. 

Fuente: inspiradoenespana.com
Muchos personajes históricos pasaron también meses, incluso años recluidos en una pequeña celda mientras escuchaban el sonido del mar al otro lado de las murallas. El primero de ellos fue el ministro Gaspar Melchor de Jovellanos, que estuvo preso desde 1802 hasta 1808, el cual contribuyó en la descripción del Castillo de forma exacta e hizo una gran labor botánica en el pinar circundante, creando con ello el primer movimiento conservacionista del patrimonio de Bellver;  Años más tarde, el físico francés François Aragó se refugió entre sus paredes durante algunos años, tras ser acusado de espionaje mientras participaba en la medición del meridiano de París.

Durante 1817, el general absolutista Luis Lacy fue fusilado sobre los muros del Oeste, junto al acceso del foso que protege al castillo. Pasaron los años y los presos políticos iban llegando para ser en muchos de los casos torturados, e igual que a Lacy, fusilados.

Durante el siglo XX, después de la insurrección de 1936, 800 presos republicanos fueron encerrados y trabajaron en la construcción de la carretera que conduce desde la calle Joan Miró hasta las escaleras de acceso al patio exterior. Muchos de ellos perecieron durante aquellos terribles años de trabajos forzosos, tortura y dolor, no sin dejar la huella de su paso por la que fue su última morada.

En 1931, durante la Segunda República el castillo fue cedido a la ciudad de Palma, y en 1932 fue convertido en un museo, siendo éste renovado durante 1976 para finalmente ser el Museo de Historia de la ciudad de Palma de Mallorca.

El personal que comenzó las rondas de vigilancia nocturna, contaba a sus superiores que durante sus caminatas a través de los pasillos del primer piso, se sentían observados y el sonido de unos pasos les seguían hasta detenerse frente a las escaleras que bajaban al portalón de la entrada principal.

Otros avisaban por radio a sus compañeros, que escuchaban voces y se sentían tocados por manos que aparecían de entre la oscuridad junto a las esculturas romanas.

Los trabajadores encargados de la limpieza del recinto, afirmaban haber visto la sombra de Jovellanos paseando por los pasillos del primer piso, y desaparecer unos instantes después frente a la puerta de la que fue su celda. Otros trabajadores que realizaban las reparaciones en el sistema de iluminación y se quedaban hasta altas horas de la madrugada, informaban de haber escuchado gritos y lamentos de dolor provenientes de la planta baja del castillo. Contaban que eran unos gritos tan desgarradores que el vello se erizaba y el corazón palpitaba tan fuerte que sentían su propio pulso sobre la ropa.

Fuente: diariodemallorca.es
Bajo los suelos de la fortaleza, se hayan unas cuevas excavadas por los propios trabajadores que construyeron el castillo, utilizando la montaña como cantera. Según cuenta una de las leyendas del castillo, dichas cuevas habían servido de morada a una malvada bruja conocida como “Na Joana”.

Algunas versiones narran que esperaba a las gentes que paseaban por las cercanías del castillo, para invitarles a degustar un manojo de higos que llevaba en su canasto. Los paseantes accedían gustosos a probar un bocado del pequeño manjar que aquella anciana les ofrecía, pero desconocían que aquellos higos de aspecto tan apetecible estaban envenenados. 

Fuente: elmundo.es
Otras nos hablan de que esa misma mujer, le quitó la joroba de la espalda a un joven muchacho, que se dispuso a cantar y a bailar con ella y sus compañeras junto al calor de la hoguera, que habían encendido junto a la entrada de las cuevas de Bellver. La joroba que le había sido quitaba a aquel joven tan amable y alegre, la bruja se la implantó en el pecho a otro joven que caminaba cerca de las murallas del castillo, igualmente era jorobado y había sido descortés con ella.

Arqueólogos que habían entrado en dichas cuevas, contaron al director del proyecto de restauración que habían escuchado detrás de ellos pasos de diversas personas y cuando se giraban para mirar, no había nadie. Incluso afirmaron haber oído risas de mujer dentro de las cavidades de la montaña y el sonido del chasqueo que producen las llamas ardiendo sobre un montón de leña de pino recién cortado.

Diversos historiadores tienen la certeza de que la zona baja de la torre del homenaje, que estaba ideada para hacer la función de aljibe, había sido utilizada durante siglos como mazmorra y tenía un pasadizo secreto que comunicaba con la zona más oculta de las cuevas. 

El propio autor de este artículo, se ha sentido observado y seguido por presencias durante sus visitas invernales al Castillo de Bellver, mientras contemplaba la salida del Sol  a través de las pequeñas cristaleras de la celda de Jovellanos.  El punto donde más se concentraban estas sensaciones, era en las zonas donde reposan los restos arqueológicos más antiguos de la ciudad. Puede que únicamente sea sugestión producida por el entorno, pero con los antecedentes de muerte y sufrimiento que se vivieron y que actualmente se esconden tras sus murallas, bien merecen la pena pasear por sus pasillos, experimentando una vez más el tacto del paso del tiempo rodeándonos en cada una de sus estancias.

sábado, 1 de octubre de 2011

El monasterio de Lluc


Por Misterios de las Baleares

Uno de los lugares sagrados por excelencia de las islas Baleares es el Monasterio de Lluc en Mallorca, corazón espiritual de la isla y lugar de peregrinaje para sus habitantes desde hace siglos, ya que allí reside la Virgen de Lluc, una imagen negra de la virgen a la cual se le tiene mucha devoción, siendo la patrona de Mallorca, alrededor de la cual se han tejido multitud de leyendas.

El Monasterio de Lluc se encuentra ubicado en el término municipal de Escorca, el cual se encuentra en plena Serra de Tramuntana, lugar donde se encuentran las cumbres más altas de las Baleares. Tal vez por eso es el municipio con menos población de la isla.

Esa zona se encuentra habitada desde hace milenios, así lo sugieren los restos prehistóricos que hay en sus cercanías. Se han encontrado varias cuevas prehistóricas de enterramientos, conocidas como Ses Cometes dels Morts correspondientes a los períodos de la Edad del Bronce y del Hierro, en donde se hallaron, aparte de múltiples objetos de esos períodos históricos, restos humanos en ataúdes de madera, algunos de los cuales se pueden observar en el museo del Monasterio de Lluc.


Posteriormente y durante la época islámica, estos territorios pertenecían al distrito de Al-Yibal (la montaña). La dificultad que presentaba el terreno fue de gran ayuda a los musulmanes que se resistían a los conquistadores catalanes hasta el año 1232 en que fueron por fin vencidos.

Tras la derrota musulmana y el consiguiente reparto que realizaron los vencedores de los territorios de Mallorca, la Orden del Temple recibió por su participación en la conquista varias propiedades en la isla, entre ellas, los terrenos de la alquería de Lluch. Aunque conservaban el dominio directo de estos territorios, los Templarios cedieron el uso de esta propiedad a distintos pobladores para su cultivo, a cambio de un tributo anual a la orden. Tras la disolución de la Orden del Temple en 1314 las propiedades que tenían en Lluc son traspasadas a la Orden de San Juan del Hospital, aunque no pasó mucho tiempo en que apareciese una cofradía que se hiciese cargo de esta propiedad, la cofradía de los Obreros, los cuales eran nombrados por el Obispo a propuesta del Párroco y Jurados de Escorca, a veces con la intervención de los Jurados del Reino, siendo escogidos entre los ciudadanos más preclaros del estamento militar o de mercaderes.

Las primeras noticias que hay sobre una capilla en Lluc se remontan al año 1268, aunque no se sabe muy bien el motivo real de porqué se construyó esta capilla en un lugar tan remoto, aunque han circulado varias ideas y como no, leyendas para explicar este suceso. Al principio se decía que se construyó motivados por inspiración divina, para luego pasar a la leyenda del hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de Lluc a la cual haremos referencia más adelante, aunque parece ser que el motivo real fue la gran distancia que había hasta la parroquia de Sant Pere de Escorca, que era la que se encontraba más cerca y la que tenía todos los derechos como parroquia central del municipio. Ya en el año 1273 hay noticias sobre la masiva influencia de peregrinos al lugar, para venerar a la sagrada imagen de la virgen, fervor que se fue extendiendo no sólo a todas las poblaciones de la isla de Mallorca, sino, incluso fuera de ella. Con el tiempo la capilla de Santa María de Lluc, que es así como se llamaba, fue cobrando más importancia y se fue ampliando con diversas donaciones en materia de terrenos colindantes y casas así como reformas de la capilla, primero, y posterior basílica después, hasta quedar el monasterio tal y como se puede ver en la actualidad. Asimismo se ampliaron sus derechos, llegando a absorber la importancia y las funciones que tenía la ya mencionada parroquia de Sant Pere de Escorca relegándola a un segundo plano.

Ya desde antiguo el lugar era considerado sagrado, así nos lo sugiere su mismo nombre. El topónimo de Lluc nos indica el carácter sagrado que tiene. Proviene del latín Lucus, que quería decir "bosque sagrado", y se utilizaba en aquellos lugares donde ya en tiempos prerromanos se realizaban estos cultos de adoración a la Luna, o Lucida como se la llamaba, los cuales se realizaban en bosques de encinas que por aquel entonces predominaban en toda la isla y que aún hoy se pueden encontrar en la zona. Posteriormente estos ritos desembocaron en las fiestas Lucaries que se celebraban durante cuatro días de julio al astro lunar en su templo del bosque. Posteriormente en topónimo fue derivando de Al-Luc durante la dominación árabe, Luc y Luch posteriormente hasta el actual Lluc. También se ha relacionado este nombre con la divinidad suprema precelta Lug, dios inventor y protector de aquellos que le adoraban que en tiempos cristianos fue asimilado al santoral como San Lucas (entre otros), al cual se le atribuye el tallar o pintar varias Vírgenes Negras, y su figura suele ir ligada a los lugares donde se venera alguna de estas imágenes, y lo curioso, es que Nuestra Señora de Lluc, es una virgen negra. Como nota curiosa, si traducimos el nombre de Lucas al catalán, la lengua que se habla en las Baleares, se pronuncia Lluc.

Izquierda: Imagen de la Virgen de Lluc. Derecha: Parte de la fachada de la basílica

La imagen de la Virgen de Lluc mide 61 cms de altura y está realizada en piedra fina de color moreno, este color ya lo tenía en el siglo XV según lo atestiguan documentos de la época. Hay cierta controversia sobre si es la imagen original o no, alguno la consideran como la imagen primitiva y que es del siglo XIII, otros la sitúan en el siglo XV. En el año 1884 fue restaurada con motivo de su coronación pontificia, siéndole quitados los vestidos postizos que llevaba desde hacía siglos dejándola en su forma primitiva. Se pudo comprobar que la Virgen carecía del brazo derecho y el Niño de ambos, aparte de presentar señales de fractura en el cuello. Se le añadió a la Virgen la mano derecha apuntando hacia al Niño y a este ambos brazos con un libro entre las manos. Viste una túnica holgada de pliegues verticales, encima de la cual lleva un manto, ambas adornados con flores de lirio estilizado, las cuales se encuentran un tanto borrosas. Algunos investigadores sostienen que la Virgen viste hábito de la Orden del Temple. Según la leyenda que cuenta su aparición un joven de origen esclavo que ya había abrazado la fe cristiana y bautizado con el nombre de Lluc, se encontraba guardando unas ovejas un sábado al ponerse el sol cuando observó en unas peñas grandes resplandores celestiales mientras comenzaba a escuchar una música tan suave que dejaban sus sentidos adormecidos. Al ver que este fenómeno se repetía en varias ocasiones fue a hablar con un monje de la Orden de San Bernardo, el cual hacia vida eremítica en la iglesia de Sant Pere, el cual acompañó al joven el sábado siguiente hasta el lugar desde donde surgían los misteriosos resplandores: Allí, en una grieta de la roca encontraron la sagrada imagen. Después de reverenciarla pero sin llegar a tocarla fueron a avisar a las autoridades, las cuales, nada más enterarse de este suceso, marcharon en procesión hasta el lugar del hallazgo tomando a la imagen como patrona del reino y levantando una capilla dedicada a Nuestra Señora de Lluc en el mismo punto donde había aparecido la imagen. Otra variante de esta leyenda comenta que se trasladó la imagen a la iglesia de San Pere de Escorca, pero que milagrosamente la imagen volvía al mismo lugar donde fue encontrada cada vez que se intentaba realizar este traslado, terminando al final por construir allí la capilla dedicada a ella. Esta leyenda choca frontalmente con la imagen de la virgen en sí, ya que es de piedra y de estilo gótico, aunque esto podría significar que se habría perdido la imagen original, mucho más antigua y de origen paleocristiano, ya que los primitivos cristianos de la isla la habrían escondido a causa del avance musulmán hasta su posterior y milagroso hallazgo. También comentar que las primeras menciones de esta leyenda aparecen en el siglo XV, doscientos años después de su presunta aparición milagrosa. A ella se le atribuyen multitud de milagros y curaciones, siendo prueba de ello, la multitud de exvotos que recogen tales hechos y que fueron ofrecidos a la virgen por los agradecidos creyentes. Tanta importancia cobraron estos supuestos milagros que en el año 1642 se abrió un proceso judicial de información de los mismo. Otro dato a resaltar sobre la Virgen de Lluc es que es hermana de otras dos imágenes de Vírgenes Negras, Nuestra Señora de Foix (Torrelles, Barcelona) y Nuestra Señora de Montserrat (Barcelona). Según la leyenda la Virgen de Lluc y la de Montserrat se hacen cada año un regalo de cortesía, la Virgen de Montserrat hacía llenar un barril de cera y tirarlo al mar, el barril llegaba él solito al pie de la montaña de Lluc a donde iban a buscarlo las gentes del monasterio. La Virgen de Lluc por su parte enviaba un barril por el mismo medio de aceite para las lamparas del monasterio catalán. No sería esta la única relación entre Montserrat y Lluc, ya que ambos monasterios tienen unas instituciones similares, ya que Lluc ha tomado como ejemplo en muchos aspectos al monasterio catalán.

El lugar donde supuestamente se encontró la imagen se encuentra al final del Camí dels Misteris, el cual comenzó a ser construido en 1909, finalizando las obras en 1913, por Joan Rubí y Guillem Reynés con el asesoramiento de Antoni Gaudí. Consiste en cinco monumentos de piedra con tres relieves en bronce cada uno, obra de Josep Llimona, los cuales representan los misterios del Rosario. Estos relieves siguen el siguiente patrón en su forma, los de la Pasión son redondos, los de la Resurrección cuadrados y los de la Natividad de arco en medio punto. Las letras que acompañan a cada texto fueron pintadas respectivamente de color, rojo, azul y oro, los colores básicos de la alquimia. No deja de ser curioso el asesoramiento de Antoni Gaudí en la obra, dado que siempre se le ha relacionado con el mundo esotérico el cual, al parecer, plasmó en sus trabajos. Cuando se termina este recorrido, que sube en espiral alrededor del Pujol de la Trobada, llegamos al lugar donde supuestamente se encontró la imagen, allí, si nos fijamos bien, podremos observar las marcas de los dedos que dejó impresas la imagen en la roca.

Izquierda: Uno de los monumentos que conforman el Camí dels Misteris. Abajo: Lugar donde supuestamente se encontró la imagen de la Virgen.

Ya se ha comentado que el lugar fue propiedad de los Templarios, el hecho que fuese un lugar sagrado y que la imagen de la virgen sea negra, en cierto modo ya nos avisa de eso. Si originariamente hubo algún otro símbolo de tipo esotérico dejado por el Temple hace mucho que desapareció, ya que las sucesivas reformas y ampliaciones del Monasterio han hecho desaparecer muchas huellas de su pasado y ahora es muy difícil reconstruir la presencia templaria, o aquellos símbolos, si es que dejaron alguno, que pudiese haber por aquí. Como nota curiosa hay que resaltar el escudo del monasterio, el cual consiste en una escuadra, similar a aquellas que se pueden observar en múltiples lugares donde dejaron su impronta Logias de constructores y que posteriormente desembocaron en la actual Masonería. Antiguamente este símbolo correspondía al escudo de armas del caballero Tomás Thomás, militar distinguido al servicio del Rey Alfonso V y gran devoto de la Virgen de Lluch, el cual fue el impulsor de un Colegio de sacerdotes seculares que atendiesen al culto de la virgen y de los peregrinos que llegasen al monasterio para venerarla. Su hijo Baltasar Thomás legó en 1491 sus bienes al monasterio con la condición de que fueran esculpidas en mármol, sobre el portal mayor de la iglesia, el escudo de armas y la divisa de su padre, que pasaron a convertirse en el blasón del Priorato.

También comentar la imagen que se puede observar en la fachada de la basílica, justo encima del gran reloj que se encuentra en ella. Dicha imagen al igual que el resto de la fachada data de 1925, obra del arquitecto Francisco Roca. Según el estudioso Juan García Atienza, podría representar un baphomet, figura tan ligada a la Orden del Temple, aunque de manufactura moderna.

Por último, resaltar el último elemento mágico que se le ha añadido a este lugar, y es la presencia OVNI. Lluc se encuentra dentro para unos, cerca para otros, de los lugares en donde la actividad OVNI es abundante en Mallorca, incluso se podría relacionar este fenómeno actual con algún suceso milagroso del pasado.

Independientemente de que los hechos que se relacionan con Lluc, una duda se nos plantea, ¿por qué en determinados rincones del planeta, hay estos lugares que producen un extraño magnetismo al ser humano?, ¿que tienen de especial?, ¿el paisaje?, ¿la composición geológica?, o ¿hay alguna otra razón que se nos escapa?. La verdad es que el entorno invita a tener una aparición, pero si es de orden angelical, extraterrestre o más bien de tipo mundano es una cuestión pendiente todavía de explicación.

Bibliografía

  1. Guía Arqueológica de Mallorca, Javier Aramburu, Carlos Garrido, Vicenç Sastre; R. Y JJ. Olañeta Editores, Palma de Mallorca 1995.
  2. Guía dels Pobles de Mallorca Escorca, Antoni Ordinas Garau, Gabriel Ordinas Marcé, Antoni Reynés Trias; Hora Nova S.A., Mallorca 2002.
  3. Breve Historia del Santuario y Colegio de Ntra. Señora de Lluc, P. Gaspar Munar Oliver; Grafinsa, Palma de Mallorca 1987.
  4. Mallorca Mágica, Carlos Garrido, José J. De Olañeta Editor, Palma de Mallorca 1988.
  5. Lluc, Repreco, 1997.
  6. Ruta de les llegendes de les Illes Balears, Carlos Garrido; El Día del Mundo 1997.
  7. La última Virgen Negra del Temple, Rafael Alarcón Herrera; Ediciones Martínez Roca, Barcelona 1991.
  8. Segunda Guía de la España Mágica, Juan García Atienza; Editorial Martínez Roca, Barcelona 1982.
  9. Guía del Patrimonio, Recorridos Culturales de las Islas Baleares, Mallorca: Escorca; El Dia del Mundo, Palma de Mallorca 1996.
  10. Los Enclaves Templarios, Juan García Atienza; Editorial Martínez Roca, Barcelona 1995.


jueves, 21 de abril de 2011

El centinela de piedra


Por Josep Riera

Son muchos los que creen que el punto máximo de concentración de la singular energía que envuelve a la isla de Ibiza (Eivissa), el foco principal de esa fuerza enigmática que tantas personas (artistas, pintores, escritores, místicos...) afirman haber sentido y descubierto, es el escarpado y enigmático islote de es Vedrà. Con sus 385 metros de altura, de muros casi verticales e imponente aspecto, este islote ha sido comparado, entre otros ejemplos, con una catedral gótica que estuviera sumergida en las aguas. Miles de personas disfrutan cada año de la contemplación de esa impresionante mole de piedra, bien desde la cercana Cala d'Hort o, mejor aún, navegando en una embarcación por sus cercanías. Y muchos miles más de fotografías captadas por otras tantas cámaras, postales e imágenes que llegan a todo el mundo, dan fe del singular interés y atracción que es Vedrà despierta entre todos cuantos visitan la isla o en ella residen.



Dos imágenes del islote de Es Vedrà, situado frente a la costa de Eivissa

Hace miles de años, es Vedrà formaba una sola masa con la costa isleña, para separarse después, quedar frente a ella como un fabuloso centinela de piedra y convertirse, o al menos así se ha escrito reiteradamente, en un foco de irradiación magnética que envuelve y a la vez protege a la isla entera, dotándola de su aura de misterio. Repleto de grutas de difícil acceso, no parece pertenecer a este mundo. Psíquicos, parapsicólogos e investigadores que lo han visitado o han navegado por sus aguas, aseguran que el islote es un extraordinario acumulador de energía, al estilo de las pirámides de Egipto, del círculo de piedra de Stonehege (o bien otro monumento de similares características, aunque más modesto, como es el monumento megalítico de Ca Na Costa, en Formentera) o las estatuas de la isla de Pascua, por poner solamente algunos ejemplos.

En una de esas grutas, situada en la parte más elevada del islote, vivió retiros espirituales en diversas ocasiones a lo largo del siglo pasado un misionero carmelita, el padre Francisco Palau (fundador del monasterio de las Carmelitas Misioneras ubicado en la cercana localidad de es Cubells, Sant Josep). En una de las obras que escribió el padre Palau, hemos hallado numerosas referencias a extrañas visiones, experiencias vividas por éste en el islote, avistamientos de "damas de luz" y de "seres celestiales" que a la luz de los conocimientos actuales no pueden sino ser consideradas como encuentros o experiencias relacionadas muy directamente con el fenómeno ovni.

UN NOMBRE ANTIQUÍSIMO

El origen etimológico de este nombre aún es objeto de controversias. El fallecido historiador Joan Coromines, por ejemplo, sugería que quizás sea un derivado mozárabe de vitrum, vidrio; cita la versión (aceptada por otros autores) de que pudiera también proceder del latín veteranus y sobre esto último, considera sin ninguna base la suposición de que fuese epíteto de alguna divinidad pagana. Nosotros, sin embargo, hace años que trabajamos en la teoría de que el nombre "Vedrà" es una muestra evidente, amén de otras muchas, de la presencia e influencia de los ligures (llámeseles también, si se quiere, kimros, pues ambos antiquísimos pueblos formaron parte de un mismo primitivo pueblo, de origen indoario, que siglos más tarde daría origen a los celtas), en las Pitiüses. En la antigua lengua y cultura célticas, existe un vocablo idéntico al nuestro, Vedrà, y su significado no es otro que "caballo". Recuérdese, sin ir más lejos, la ciudad gallega (tierra de innegable herencia céltica) de "Ponte-Vedra".

Marinos y gentes de la mar avezadas desde siempre a la gigantesca silueta de Es Vedrà coinciden en confirmar el gran parecido de la mole rocosa con ese noble animal. Sobre todo, cuando se contempla demorando el Cap de Berberia, o bien desde el ancho canal que separa Eivissa y Formentera, hacia el Oeste. La visión de es Vedrà al amanecer, iluminado por los primeros rayos del sol naciente, hace que la impresión de un inmenso caballo emergiendo de las aguas sea del todo real. Así debieron contemplarlo aquellos navegantes del norte, hace más de tres mil años. Un pueblo, los ligures, cuya cultura y religión eran la piedra y cuyos animales predilectos eran el toro y el caballo. ¿Qué pensarían ante el pétreo coloso? Sin duda, creerían estar contemplando un dios, o la morada de los dioses. Pero hay más. En mapas cartográficos muy antiguos, es Vedrà tiene toponimias, primitivos nombres curiosos e intrigantes, como por ejemplo la denominación Baleran, o Beleran, o Beleren... Y no hay que olvidar que pueblos como los asirios, babilonios, cananeos o fenicios tuvieron a Baal-Bel como su principal dios. Un dios al que posteriormente ligures y celtas adoptaron y pasaron a denominar Belenos. Beltaine y Samhaine eran, a su vez, los dos festivales principales de los pueblos célticos, pues dividían el año en dos partes: el invierno y el verano. Por otra parte, en la mitología siria hay demonios o divinidades infernales con nombres tales como Beel-Zebub y Belfegor, mientras los fenicios temían a un espíritu llamado Belial. Estos nombres fueron posteriormente incorporados por la religión católica a la cohorte de seres infernales, con los mismos o muy parecidos nombres (Belcebú). Las semejanzas con Beleran-Belenos son más que evidentes. Otra denominación muy antigua dada al islote Vedrà fue también la de Arijum, que significa "eterno".

EN EL "TRIÁNGULO DEL SILENCIO"

En cualquier caso, toponimias aparte, además de por su evidente belleza y majestuosidad y por la impresión que causa en propios y extraños cuando se le contempla, es Vedrà es también centro de interés por las teorías que en torno a él se han venido publicando, especialmente las que hacen referencia a los avistamientos ovni y al controvertido "triángulo del silencio". Se ha sugerido que el islote podría formar, junto con su "hermano" e igualmente imponente Peñón de Ifach y la costa suroeste de Mallorca,un triángulo magnético, una "zona de silencio" similar a la del triángulo de las Bermudas. En aguas de es Vedrà las palomas mensajeras pierden el sentido de la orientación y no saben regresar al palomar, como bien saben y han comprobado los colombófilos. Se han producido y existen testimonios bien documentados de marineros y pescadores que aseguran haber visto objetos extraños pasar o navegar bajo sus embarcaciones, luces singulares entrando o saliendo de las aguas... e incluso hay quien defiende que, al ser una pirámide natural que irradia energía, los objetos volantes no identificados, que tanto han proliferado durante los últimos años en los cielos pitiusos, se aproximan a esa zona para aprovecharse de dicha energía magnética, o quizás para esconderse en las profundas y tranquilas aguas.

Se da, además, la singular circunstancia de que, en uno de los casos ovni más importantes de los muchos registrados en España, el "caso Manises" (cuando el 11 de noviembre de 1979 la cercanía de un ovni obligó a un avión comercial que se dirigía desde Palma de Mallorca a Tenerife a desviarse de su ruta y realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto valenciano de Manises), es Vedrà tuvo un importante protagonismo. En efecto, aunque hasta ahora este detalle era prácticamente desconocido -sólo el autor de estas líneas publicó algo al respecto en el Diario de Ibiza-, el punto más álgido del caso, el momento en que el ovni se acercó al Caravelle a una distancia mínima y estuvo "jugando" con el avión, subiendo y bajando de altitud durante al menos ocho minutos, tuvo lugar encima mismo de la vertical del islote Vedrà. La teoría de una base submarina de ovnis cerca del islote no es nueva y cada tanto tiempo vuelve a salir a la luz.

Además de todo lo ya comentado, es Vedrà tiene el atractivo añadido de contar de nuevo, tras muchos años de no haber habido ninguna, con rebaños de cabras salvajes, después de la repoblación de estos animales efectuada por las familias ibicencas propietarias del islote. Ver a las cabras saltando por las afiladas rocas o jugueteando al borde de los precipicios es un espectáculo de innegable belleza y majestuosidad para todo quien tiene ocasión de contemplarlo, desde cualquiera de las numerosas embarcaciones que surcan cada día esas aguas.

Quizás por todo ello, el famoso músico británico Mike Oldfield, que ha estado dos años viviendo en la isla (se construyó incluso una casa en la zona de es Cubells), no sólo dedicó al islote la portada de su penúltimo disco, "Voyager", sino que además aseguró que Eivissa había sido su fuente de inspiración principal para algunos de los temas de su última obra, "Tubular Bells III". Oldfield ha vuelto con estos trabajos a sus raíces, destacando la influencia de la cultura celta en su música. El músico reconoció al semanario ibicenco Proa que ignoraba que el nombre "Vedrà" fuera celta y su significado, y cuando le fue explicada brevemente la historia y leyenda mágica del islote, se mostró muy satisfecho. ¿Le inspiró es Vedrà, aunque fuera de forma inconsciente? En cualquier caso, es otro detalle que se añade a los muchos enigmas que envuelven a este fabuloso centinela de piedra frente a la costa ibicenca.